Inicio » Artículos » Ensayos

“La inconstancia de la visión: panorama del género fantástico en el universo audiovisual cubano.” (I Parte)
I- Audiovisualizando fronteras.
 
Si trazar las fronteras de lo fantástico en el texto narrativo, dos siglos después de plantada la bandera de género en el basto territorio de la Literatura moderna, apenas delimitan un cuerpo teórico en constante configuración, ¿qué podríamos considerar como una definición acertada del género al dejar detrás las letras puras e internarnos en el más actual, y por tanto menos reglamentado, territorio de lo Audiovisual? ¿Existe una definición de lo fantástico dentro del audiovisual, reñida con los límites establecidos para el género en la literatura? ¿O podemos utilizar los mismos conceptos?
 
Los medios audiovisuales, en particular la industria cinematográfica y televisiva, utilizan el texto como un punto de partida, pero al guión literario – la estructura osteomioarticular, el esqueleto—se le incorporan, como órganos, linfas y tejidos diversos, todas las especialidades artísticas —dirección, fotografía, sonido, actuación, escenografía, edición, etc.- que van conformando, modelando, reconfigurando el ser definitivo: la obra audiovisual, un producto colectivo ni mejor ni peor por ello que la obra literaria pero, sin duda alguna, una obra diferente.
 
Ello nos obliga a establecer, que este trabajo es apenas un punto de vista, un ángulo, un encuadre, desde el cual podría tratarse la cuestión, sin que por ello se excluya la posibilidad de aplicar otras teorías, más o menos excluyentes respecto a lo que debe o no considerarse como fantástico, para ofrecer miradas, diferentes e incluso controversiales respecto a la que este trabajo expone hacia el cine y la dramaturgia televisiva cubanas de los últimos 50 años.
 
No nos proponemos en él una minuciosa cronología de obras y períodos, la intención de este trabajo es la de ofrecer una primera sistematización sobre el comportamiento del género fantástico dentro de la industria audiovisual nacional, entre 1960-2010.
 
Tomaremos como principales unidades de análisis la producción fílmica del período, entendida como largometrajes de ficción desarrollados por el ICAIC; y dos de los espacios televisivos dramáticos de mayor relevancia: "El Cuento” y "Aventuras” —incluidas algunas series infantojuveniles— explorando la presencia o ausencia de obras de factura nacional clasificables como fantásticas —en sus diferentes manifestaciones—, proyectadas en las pantallas grandes o chicas en los últimos 50 años. Por otra parte, debemos aclarar, que permanecen fuera de este primer análisis, posibles producciones independientes, en vídeo u otro formato más moderno, por razones de tiempo y de disponibilidad de las fuentes.
 
II – Intentando tomar el mercurio con una cucharita de postre.
 
Definir la literatura fantástica es lo mismo que tratar de coger mercurio con un tenedor. Bruce Sterling
 
 
En el Diccionario de Cine, términos artísticos y técnicos (Santovenia, 1999), se considera que el FANTÁSTICO es: "un género de filmes” (diferente a decir un filme de género) "basado en la creencia de que existen fuerzas no reguladas por las leyes naturales”. Y divide el mismo en "fantástico mágico, tipo cuento de hadas”, ejemplificado con la adaptación para el cine, hecha por Max Reinhardt en 1935, de la obra de Shakespeare Sueño de una noche de verano, y "lo fantástico terrorífico” al estilo de la versión de James Whale de Frankenstein, de 1931. Para más argumento se describe que "…Habitualmente el cine fantástico esta considerado como ¨de monstruos¨, tanto fisiológicos como psicológicos, pues el monstruo es aquel que infringe las leyes de la normalidad.” Tras repasar algunos temas o tópicos recurrentes, Santovenia no deja de aceptar, y por ello plasma en su definición, que: "Sin embargo, de Drácula al Hombre-lobo, de la obra de Poe a la ciencia-ficción, el cine fantástico abarca una materia tan amplia que resulta difícil organizarla; de hecho hasta el presente no existe un modo de clasificación satisfactorio, para dar cuenta de la diversidad y fecundidad del género fantástico según un orden lógico y coherente…” (R. Santovenia, 2006, pag. 91)
 
Para acercarnos a ese orden lógico y coherente, donde la literatura tiene algo de terreno ganado respecto a la teoría del género, hemos explorado los conceptos ofrecidos por investigadores como José Miguel Sardiñas, Arnaldo Toledo, Rinaldo Acosta y Juan Pablo Noroña.
 
Sin pretender fusionar el resultado de estos estudios, pero buscando elementos comunes entre sus exploraciones, convendremos en enunciar que pertenecen a lo fantástico aquellas historias cuyo contenido:
 
- Perturban esencialmente (crean una alteración radical) y de forma comprobable en la obra (no necesariamente explícita pero sí obligatoriamente implícita), el comportamiento de leyes de la naturaleza y/o la sociedad y/o la psicología humana presentando una visión no-mimética de la realidad presente o histórica.
 
- Producen en el receptor, como consecuencia de esta perturbación que genera un extrañamiento o desfamiliarización cognitiva relevante, el efecto de "sense of wonder”, el "sentido de la maravilla”, concepto definido por Gary K. Wolfe, 1977:
 (sense of wonder, ese sentimiento de reverencia [awe] y conciencia ligeramente elevada que se supone que el mito haya producido en culturas más tempranas. Gary K. Wolfe, 1977.)
 
Tocaría ahora aclarar algunos términos, que por su persistencia y tratamiento dentro de la cinematografía cubana, cumplen cierto comportamiento no-mimético respecto al realismo que podrían producir dudas sobre su catalogación. Tomemos otra vez como referencia el Diccionario de cine, de Rodolfo Santovenia, para definir sátira y parodia.
 
SATIRA: filme que mediante el humor censura acremente o ridiculiza. Obra mordaz, rodada para criticar. V.g: "Tiempos modernos”, de Charles Chaplin (1936).
 
PARODIA: Imitación burlesca de una obra seria. Rama traviesa y terrible del cine cómico. Se puede parodiar desde una obra concreta hasta un género en su totalidad. Ej: "El joven Frankestein” (1974), parodia al cine de horror; "S.O.S, hay un loco en el espacio”, parodia al cine de space opera en general y en particular a la saga de George Lucas; y "¿Donde está el piloto?”,de 1980 (en inglés, "Airplane”) que es una parodia al filme de George Seaton "Airport”, estrenada en 1970.
 
Creemos importante aclarar, antes de adentrarnos en el análisis de la filmografía cubana, los términos de farsa, y muy especialmente el de alegoría. Estos se extrajeron de otros textos, pues no aparecen comprendidos en el diccionario de cine de Santovenia.
 
FARSA: Comedia. Pieza cómica, breve por lo común, y sin más objeto que hacer reír. 3. despect. Obra dramática desarreglada, chabacana y grotesca. 4. Enredo, trama o tramoya para aparentar o engañar. (DRAE)
 
ALEGORIA. s.f modo de interpretar las Sagradas Escrituras y descubrir más allá de las personas, hechos y cosas que tratan, las verdades permanentes de la naturaleza religiosa y moral. (Diccionario de filosofía) -f. Ficción en virtud de la cual algo representa o significa otra cosa diferente…Figura que consiste en hacer patentes en el discurso, por medio de varias metáforas consecutivas, un sentido recto y otro figurado, ambos completos, a fin de dar a entender una cosa expresando otra diferente. (DRAE)
-Lo alegórico es lo figurado, lo simbólico.
-La alegoría viste a la realidad de un disfraz, la arropa con elementos ficcionales simbólicos que hacen del texto un discurso tangencial, indirecto, pero obviamente reconocible por sus muchos puntos de contactos con la realidad. La alegoría es la realidad travestida de no-realidad, incluso, en ocasiones de fantasía.
 
Sobre la alegoría como género literario expresara en los años 50,  JRR Tolkien: "Aborrezco con toda el alma la alegoría en todas sus manifestaciones y siempre la he aborrecido desde que me hice mayor y me volví lo bastante cauto como para detectar su presencia. Prefiero mil veces la historia, verdadera o imaginaria, con sus diversas posibilidades de aplicación al pensamiento y experiencia de los lectores.
Creo que muchos confunden la "posibilidad de aplicación” con la "alegoría”; pero lo primero reside en la libertad del lector mientras que lo segundo es un objetivo deliberado del autor." (L. Carter, 1969, págs. 128-129)
 
Y por último tratar de definir otro concepto concomitante a lo fantástico, el REALISMO MÁGICO como: mitificación de la realidad, encontrar en lo cotidiano el encanto mítico de lo real, no hay ruptura ni ambigüedad, la percepción de lo mágico es un continuum, sin ruptura o cuestionamiento, porque representa él la esencia milagrosa de lo real, tan solo no comprobada científicamente, pero igualmente sostenida como válida por el empirismo social y la experiencias metafísicas de su personajes.
 
Una vez más o menos aclarados los conceptos, les propongo ir directo a la sala oscura, y proyectar en la gran pantalla las pretensiones de evaluar la filmografía nacional desde la perspectiva específica de este cine de género.
 
III- Oro parece, Mithril no es.
 
"Fantástica: película que con mayor frecuencia se lleva el Oscar de efectos especiales.” Un productor de Hollywood
 
El propósito de un realizador cuando hace un filme, cúmplalo o no, es un aspecto esencial al evaluar una obra, puede que no lo consiga, puede que consiga más que lo que se propuso, pero es importante considerar en qué género pretendió trabajar. El análisis de entrevistas, sinopsis y reseñas realizado para este trabajo no indica, en ningún caso, la intención de los creadores de obras en la frontera de hacer una película fantástica. Con obras en la frontera, me refiero a aquellos largo metrajes, producidos por el ICAIC, y que en los recursos y discurso visual de su puesta en escena, elementos del guión o consideraciones de la crítica hayan podido ser interpretados en algún momento como portadores de rasgos del género fantástico en cualquiera de sus expresiones. No es la intención en ningún caso de evaluar la calidad artística del filme. Y obviamente quedan fuera del análisis muchas películas cubanas: desde Memorias del subdesarrollo, pasando por Baraguá y llegando a Afinidades.
 
Dentro de lo que podríamos considerar filmes que coquetean con lo irreal, lo no-mimético, se hayan varios comprendidos entre los años 1987-2000, época en que las carencias económicas parecieron disparar el ansia creativa de los realizadores cubanos. Estos filmes se caracterizan por manejar los códigos y símbolos de la puesta en escena con mayor libertad y creatividad, arriesgando más en la ruptura con la estética visual existente hasta entonces, "aunque no todos resultaran artísticamente contundentes”. (Borrero, J.A, 2009, pág 158)
 
Por tanto, la confusión posible con lo fantástico se da en estos por la forma de empleo de los elementos estéticos (fotografía, montaje, composición), pero también por la forma de exponer el contenido, considerándose como rasgos relevantes:
 
* La utilización de ambientes o escenarios opresivos, decadentes, en ocasiones en lugares imaginarios (como el pueblito de Maravillas de Noriega, de "Alicia en el pueblo…”(1990); o la terminal de ómnibus interprovinciales en medio del agreste y deshabitado entorno de "Lista de espera”), o en la ciudad de La Habana (como en "Sueño Tropical”(1991) de …. o "Madagascar” (1994) de Fernando Pérez). La mayor parte de estos filmes no se clasifican como utopía (en el caso de "La Lista…”) o distopía por varios motivos: la marcada intención alegórica, la ausencia de un nivel de realidad dentro de la trama que evoque una ruptura con la realidad mimética, y el empleo del viejo recurso del sueño, que hace que toda la situación aparentemente fantástica vivida (Tanto en "Lista de Espera” como en "Sueño Tropical”), no sea más que una consecuencia del estado onírico del protagonista.
 
* La acumulación de hechos singulares, raros, insólitos, que generan una sensación de imposibilidad, no por el hecho en sí mismo, sino por su convergencia, recurso muy propio de la comedia satiríca o paródica, a la que pertenecen la mayoría de estos filmes. Lo que sucede es que ningún hecho por si mismo es fantástico, no hay contrafactuales. Luego la "apariencia del absurdo” se percibe por esa concentración en superposición de hechos: ejemplo: "Alicia en el pueblo de Maravillas” y "Kleines Tropicana”, ambas de Daniel Días Torres, o "Guantanamera” de Titón y Juan Carlos Tabío (1995).
 
* La marcada intención alegórica de la historia, donde se busca desarrollar un elemento nuevo disruptor, o un universo diferente a la leyes establecidas, de hecho lo importante es que el espectador identifique la metáfora con la realidad, de lo contrario la obra no alcanzaría su cometido, aún cuando empleen visualmente elementos más convencionales o más extravagantes. Destaco aquí a "Pon tu pensamiento en mí” (1998), opera prima de Arturo Sotto; "La vida es silbar” de Fernando Pérez (recuerden: el protagonista Elpidio, cuya madre se llama Cuba) o en "El elefante y la bicicleta”, de Juan Carlos Tabío.
 
* La utilización de forma no regular, esporádica, de elementos míticos que evocan lo "real maravilloso” y que pertenecen según la clasificación que empleamos al realismo mágico. Tal es el caso de los elementos paranormales (nunca confirmados totalmente dada la subjetividad del punto de vista escogido: un policía devenido escritor) presente en Kleines Tropicana: la capacidad telepática del personaje de Corina Mestre, o la telequinesis del personaje de Thais Valdés no bastan para producir una perturbación significativa del nivel de realidad. O ese "sueño compartido” que "viven” los personajes de "Lista de Espera”, donde al final no hay un solo elemento anclado en la trama que diga que ese suceso común existió para todos, o solo fue el sueño del protagonista, o simplemente un suceso anómalo relacionado con la teoría jungniana del subconsciente colectivo.
 
El uso de la comedia satírica, el melodrama, y la parodia de géneros (del género policíaco en Kleines… por ejemplo), se inscriben en lo que Rufo Caballero considera la característica fundamental del cine cubano en la década del noventa: la recurrencia (y concurrencia, añadiríamos) genérica,…expresada en este caso como una apelación funcional al género para la viabilización estructural de un discurso propio totalmente independiente. (Caballero, R. 2006 pag. 189) Dicho en otras palabras usar cualquier recurso expresivo, sea del género que sea, que me permita contar mi historia sin detenerme en ninguno. Llegado aquí se preguntarán si todo este análisis es para decir que el cine cubano, con excepción del cine de animación del que hablaremos más adelante, no ha hecho nada fantástico.
 
Pero, antes de asegurar tal cosa, tenemos que señalar que aunque mínima y poco relevante dentro de la historia del cine cubano, existe un filme que parece que, por error o vaya usted a saber, se metió en el terreno de lo fantástico, y cuesta trabajo sacarlo de allí. La sinopsis que aparece en Cubacine así lo confirma: "Sinopsis: Un grupo de jóvenes encuentra, en la fantasía, la imagen de sí mismos en su vejez. Esta representación del futuro, los enfrenta a engaños y miserias humanas. Deberán aceptar su destino o intentar cambiarlo.”  A pesar de los propósitos de Rolando Díaz, su guionista y director ("Los pájaros tirándole a la escopeta”, 1983; "Como nosotros” 1987), de emplear ese viaje en el tiempo de los protagonistas solo como un recurso de la estructuración dramatúrgica de la historia, "La vida en rosas” (1989), se fue más allá o al más allá. Su filme, Premio Caracol de Guión 1989, aunque no se le discute su intención estética de ruptura y de experimentación con la dramaturgia, anticipándose al sello que caracterizaría la siguiente década, es el único clasificable dentro del género que nos ocupa. Su tema: el desplazamiento o viaje temporal. Dada la particularidad del hecho (un grupo pequeño e interdependiente de personajes) y el extrañamiento generado de esta situación el filme podría considerarse como una obra donde predominan las características del fantástico clásico.
 
Y hasta el 2010… nada más.
 
Dos filmes cubanos en producción actualmente en el 2011, podrían estar cuestionando la tesis de este trabajo. El primero es un filme del joven guionista y director Alejandro Brugués (guionista de "Bailando Cha-cha-chá”, 1999; y guionista y director de "Personal Belogings”, 2003), que pareciera pretender poner la primera losa del cine de terror fantástico con su producción "Juan de los miedos”. El otro, una película de Tomas Piard, en colaboración con Mariela López, nombrada hasta hoy "El día del juicio”. Sobre la primera se reseña de la siguiente manera en el sitio de la cubacine "El universo de las películas de zombies está a punto de conquistar un nuevo escenario: Cuba. Mientras La Habana se llena de zombies hambrientos de carne humana, la gente comenta que los disturbios son causados por fuerzas al servicio de los Estados Unidos. El pánico se apodera de todos y solo un héroe llega al rescate: Juan. Él descubre la única forma de matar a los zombies, y ve que esta situación tiene una ventaja: puede hacer dinero… Bajo el lema "Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos”; en esta comedia cubana de zombies hay diversión para todos los vivos”. (lo subrayado es nuestro y sobran los comentarios).
 
Sobre "El día del juicio”, su director explicó a la prensa que: «La idea del argumento, y luego del guión, surgió del fracaso de la Conferencia de Copenhague sobre el Medio Ambiente, aunque la problemática del cambio climático es recurrente en mi obra. Tengo una gran preocupación con este tema que afecta tan profundamente la vida en nuestro planeta». De la sinopsis señala que «La acción tiene lugar dentro de un apartamento en lo alto de la torre más alta de una ciudad en una isla, donde se refugian siete sobrevivientes de un tsunami o algo parecido. En este ambiente claustrofóbico, donde se aprecian grandes obras de la cultura toda, y de la cubana en específico, chocan con lo peor que los seres humanos han ejercido sobre la existencia en nuestro planeta. Estos aspectos se manifiestan en las respectivas psicologías de los siete personajes mediante las contradicciones que surgen entre ellos por la convivencia obligada. O sea, en todo momento la acción dramática está en contradicción con el entorno donde se desarrolla.» Visto de este modo "El día del juicio” podría ser el primer largometraje del cine nacional con pretensiones de ciencia ficción, a pesar de la carga de alegoría que ya resuma su síntesis argumental. Sin embargo, a ser interpelado sobre ¿a qué género pertenecería esta cinta? Piard declara: "Si hubiera que inscribirlo en un género específico sería dentro del catastrofismo, tan en boga en Hollywood en estos momentos, pero enfocado (y ese precisamente fue nuestro mayor desafío) desde otra perspectiva: la psicológica.” Es aquí donde volvemos a la disyuntiva sobre el análisis de lo que es un filme del género. ¿Es lo que el autor declara que es, o es lo que la teoría define respecto al género?  Creo que la clasificación de "El día del juicio” de Tomás Piard, si es o no postapocalíptico, si es o no un película fantástica, tendrá que esperar por el resultado definitivo de la puesta. Habrá que verla.
 
IV- La animación es cosa pa´ chamas…¡y la fantasía también!
 
Con respecto al cine de animación hemos tenido una lógica presencia de la fantasía, de la ciencia ficción y lo fantástico. Y digo lógica porque en nuestro país es conocido que existe una devaluación del animado como producto cultural para el público adulto (como no sea para hacer chistes, graficar el choteo). Y si la animación es cosa de chamas… y la fantasía también lo es, pues por propiedad transitiva la animación de obras de fantasía para niños deberá funcionar. Así hemos asistido a la adaptación de cortos como Siigfid y el Vramontono 45 A (cuento de Antonio OrlandoRodriguez) dirigida por Mario Rivas (1980), los largometrajes de Juan Padrón de "¡Vampiros en La Habana!” (1985), comedia al final que conquistó a todos los públicos, y trajo una segunda aunque no tan exitosa "Más vampiros en la Habana”(2003). Se han animado episodios de Yeyin, la cosmopionera, recientemente graduada exploradora espacial, (Yeyín y la ciudad escondida, 1984) (Yeyín y la ciudad escondida, 1984, Yeyín y el cazador androide, 2004) sobre los originales de las historietas de Ernesto Padrón, y bajo su dirección; a los que se suman varios animados que recrean personajes feéricos del imaginario caribeño como en Las aventuras de Kukuy, de Ángel Velazco. Con la llegada del nuevo siglo la producción animada del ICAIC se ha incrementado significativamente. Actualmente en el 2011 se dan los toques finales una de las producciones más interesantes y ambiciosas de los estudios de animación del ICAIC: Meñique, en 3D, con muchos elementos mágicos y personajes fantásticos, que enriquecen la fábula del francés Lobulaye llegada a nosotros a través de la pluma de nuestro Apóstol. Hasta aquí el cine.
 
Reduzcamos la pantalla. Cerremos los planos, abandonemos la cámara reflexiva y escrutadora, y entremos en el estrecho vórtice de la televisión.
 
(FIN DE LA PRIMERA PARTE)
Categoría: Ensayos | Agregado por: Ann-Henry (2011-08-07)
Vistas: 392 | Etiquetas: ensayo, Ciencia Ficción, Audiovisual cubano, fantástico | Valoración: 5.0/1
Total de comentarios: 0
Solamente los usuarios registrados pueden agregar comentarios.
[ Registrarse | Entrada ]